Manipulando a los demás

Manipulando a los demás

No es bueno seguir cuestionándonos ¿Por qué me pasa esto? a menos que sea para una introspección sincera y aclaratoria que nos ayude a ver que áreas de nuestra vida es necesario trabajar.

Cuando hacemos una introspección seria y sincera para saber qué es lo que está pasando en nuestras vidas y por qué no logramos lo que tanto deseamos, el Universo nos responde.  Sin embargo, en ocasiones, esa respuesta no es la que queremos. El ego es más fuerte que la razón y seguimos dando vueltas en la misma situación y no acabamos de tomar la decisión correcta y dar el gran paso.

Dice Louise Hay que detrás de ese cuestionamiento del ego: ¿Por qué me sale todo mal?, ¿Por qué a mí?, lo que se esconde –inconscientemente- es pensar que no somos lo suficientemente buenos o que no merecemos lo mejor en nuestras vidas. La afirmación para esto sería: Me amo y me acepto como soy y estoy dispuesta(o) al cambio que conlleva manifestar una mejor condición de vida. Se ha comprobado que las afirmaciones tienen un efecto en nuestra mente subconsciente y que es saludable repetirlas hasta que la mente acepte la nueva forma de pensar.

Además, la reflexión sincera, el cuestionamiento profundo sobre nuestra conducta nos puede ayudar a soltar las amarras que nos atan. Las preguntas para esta reflexión serian: ¿Qué tengo que aprender de esta situación?, ¿Cuál es el mensaje?, ¿Qué tengo que  hacer para manifestar lo mejor en mi vida y qué malos hábitos debo cambiar? Según adentro es afuera, así que también es necesario hacer una reflexión profunda para ver por qué estamos atrayendo la misma situación. Busca tu diario, contesta estas preguntas y haz una lista de los pro y los contra que conlleva quedarte como estás o cambiar definitivamente. Por ejemplo, si en tu lista una de las cosas que has podido detectar es que utilizas el “ay bendito” o “pobrecito yo”  para manipular a los demás, escribe al lado el beneficio de soltar esta conducta. Un beneficio seria que ya no tendrías que depender de la aprobación de nadie y que ya eres lo suficientemente adulto para tomar tus propias decisiones. De esta manera, te liberas y puedes trabajar para hacer lo que de verdad quieres hacer en tu vida.

Si una de las situaciones que te agobia es tu relación, pregúntate ¿Qué me detiene de soltar? La mayoría de las veces es el miedo. ¿A que le tengo miedo? ¿A la soledad? La tarea aquí seria aprender a estar contigo, a amarte y valorarte como el ser de luz que eres. ¿El trabajo que haces ya no te satisface? Piensa que en estos momentos hay cientos de personas que quisieran el trabajo que tú tienes, agradécelo y sigue hacia adelante. Si tienes un jefe gruñón y déspota, ora por el (ella) y llénalo(a) de luz, ora por su felicidad, ora por tus compañeros de trabajo, antes de salir envía amor a todo y a todos y verás los resultados. Si aún así entiendes que es momento de moverte, busca otro trabajo, pon toda tu intención en conseguirlo y así lo harás, pero no sigas haciendo tu vida ni la de los demás un suplicio pues ni ellos ni tu se lo merecen.

Para poder ver los resultados, tienes que evolucionar, porque según adentro es afuera. Recuerda que siempre tienes el poder de escoger y decidir de una vez por todas CAMBIAR.

Ma Prem Bhama, Certified Empowerment Coach

maprem@onelinkpr.net

 

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