Jesús, el Cristo = Amor Incondicional

Jesús, el Cristo = Amor Incondicional

Incondicional =  Absoluto, sin restricción ni

requisito.

Diccionario de la Real Academia Española

Cuando nos movemos en amor incondicional una gran sensación de paz, calma y ecuanimidad emerge de nuestro corazón. Al amar incondicionalmente no hacemos excepción de personas, sino que vemos en todos los seres sientientes la energía universal del amor. Este es el amor que grandes maestros como Buda, Jesús el Cristo, Gandhi, Madre Teresa de Calcuta y muchos otros vinieron a enseñarnos.

El amor es la energía de más alta frecuencia vibratoria y florece sinceramente en el interior de todo ser humano, porque nuestra naturaleza es de amor.  A medida que nos sincronizamos con ella va fluyendo través de nuestros pensamientos, acciones y palabras.  El amor nos protege del odio, de los celos y del daño que puedan causarnos pensamientos de baja frecuencia. Cuando permitimos que el amor emane de nuestro corazón esta energía comienza a transmutarnos y transmutar todo lo que hay a nuestro alrededor.

En el amor incondicional te mueves a ayudar a otro sin importar quién es, ni como luce, solamente ves en él un ser de luz, lleno de la energía del amor. El verdadero amor nos impulsa a dar lo mejor de nosotros sin esperar nada a cambio,  porque tenemos la capacidad de dar ya que queremos ayudar y ser útiles.

El respeto, la admiración y la compasión son característicos del amor incondicional. Cuando verdaderamente amas a alguien sientes respeto, admiración, dulzura y bondad por esa persona.

 

Si  sufrimos en una relación amorosa, es necesario analizar y reflexionar si lo que sentimos es amor o es apego. En el amor incondicional lo único que queremos es el bienestar del ser amado, queremos su felicidad. En el apego no concebimos la vida sin él (ella), no podemos razonar y pensamos que si esa persona nos faltara nuestra vida no tendría sentido. Hay que estar atentos a estas señales pues podríamos estar siendo victimas de la codependencia o de la adicción al amor. Cuando esto sucede el miedo a perder el amor de nuestra pareja nos hace aceptar y permanecer en  relaciones abusivas y disfuncionales. En estos casos hay que buscar ayuda de un profesional, ya que tendemos a entregar nuestro poder y permanecemos sufriendo en lugar de liberarnos.

Es importante internalizar que el primer amor incondicional es hacia nosotros.  Hay que aprender a amarnos para poder amar a los demás. Amarnos no en el amor egoísta, narcisista, donde solamente importamos: yo, mi, me, mío; sino con  amor compasivo, donde nos respetamos y podemos ver todas nuestras buenas cualidades. Nos aceptamos como somos y cuando nos damos cuenta que hay algo que mejorar no nos engañamos. Al aceptarnos como somos abrimos las puertas al cambio y hacemos un plan de acción para trabajar con lo que queremos cambiar en nuestras vidas.

Cuando amamos incondicionalmente nos acercamos a Dios, porque Dios es amor.

La Maestra Suprema Ching Hai dice que “en este mundo efímero, nosotros también somos Dios. Cuando amamos a nuestros niños, vecinos, y compañeros, representamos cualidades de Dios. Desarrollamos dentro nuestro amor y lo expresamos a través de las acciones”.

La meditación en el amor es muy poderosa y la mejor armadura contra los apegos y los venenos de la mente. Busca un sitio tranquilo, apartado del ruido, desconecta todos los teléfonos. Siéntate cómodamente, cierra los ojos y respira profundamente varias veces. Piensa en el amor que sientes hacia todos tus seres queridos, expande esa energía de amor hacia todos los seres sintientes, incluyendo a los que piensas son tus enemigos, imagínate como una gran energía amorosa y afirma en tu mente que todos los seres están llenos de la Energía del Amor Incondicional.  Sigue respirando imaginando a todos llenos de amor. Abre los ojos lentamente, siente el amor en tu corazón.

Nuestras acciones hablan más que mil palabras. Si actúas en amor, recibirás amor. Imagínate lo que sería la vida si todos nos moviéramos en amor y compasión. Seguramente, por fin, alcanzaríamos la paz en el planeta.

Ma Prem Bhama, HHD, LEC

Submit a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>